No solo cuento historias

Siempre me gustaron mucho las matemáticas. Toda mi vida la he vivido poniendo en números todas las situaciones. Suelo hacer cuentas de todo. Muchas veces planteo la solución de problemas cotidianos empleando métodos de resolución matemática. Es difícil de explicar.

Cuando me aburría en mis vacaciones de Miramar con 8 o 9 años, me sentaba en la ventana del apartamento, y con un papel y un boli, apuntaba todos los coches que pasaban, haciendo una estadística de las marcas y modelos. Tenía reportes diarios, semanales y de todo el periodo vacacional. De paso, unía mi pasión por los coches.

Lo contaba todo. Si un día coleccionaba cajetillas de cigarrillos (si, también) las guardaba y tenía un papel donde apuntaba la cantidad de cada marca. Lo mismo para mis sellos postales y demás colecciones. Hasta numeraba las cintas de casetes que tenia. Aun conservo algunos de esos papeles.

Esto generó con los años, una rutina para matar el tiempo en situaciones tediosas. Por ejemplo, me subo a un avión solo, y mientras espero el despegue, casi sin pensar, calculo el número de pasajeros. Aunque ahora la wikipedia nos lo soluciona. Basta con ver las características del modelo de avión en el que vamos a volar y no hay que contar.

La semana pasada volvía de la playa. 600 km de aburrida carretera. Para evitar la monotonía, durante un tramo de autopista de unos 200 km, muy recto y en el que solo había camiones, y toda mi familia dormía, empecé a contar cuantos camiones de cada marca me cruzaba. (Ganaron los camiones Volvo). Suena a trastorno obsesivo compulsivo, pero no. Puedo vivir sin contarlos pero me entretiene, se me hace más corto el viaje y hace que no me distraiga conduciendo. Todo son ventajas.

Con el tiempo, mis amigos aprovecharon esta facilidad y afición. Hace muchos años, cuando a nuestro organismo no le importaba lo que comíamos, porque lo aguantaba todo, e íbamos a un Mc Donalds entre varios, todos decían lo que querían y luego me pedían que fuera yo a la caja, para calcular como pedir, aprovechando las ofertas, y que nos salga más barato.

Más adelante, cuando era distribuidor de telefonía, El operador nos cambiaba prácticamente todos los meses, todos los conceptos para el pago de comisiones e incentivos por ventas. Nos citaba en una reunión, junto con todos los demás distribuidores, para contarnos los cambios. Mientras escuchaba las nuevas normas, ya estaba organizando mentalmente los cambios que debía hacer en mi sistema de ventas, para aprovechar las fisuras que veía en el nuevo sistema, y gestionarlas, dentro de la legalidad, y sacar más rentabilidad. Nunca entendía como una empresa tan grande tenia gente tan poco avispada, que no veía esas fisuras que para mi eran tan obvias.

Luego de algunas de estas reuniones, un par de distribuidores amigos, me llamaban para preguntarme que convenía vender y cómo, para ganar más dinero. Ellos me decían, que para que iban a pensar si yo tenía la respuesta y se fiaban de mí. Puede que lo hicieran por pereza, pero nunca me importó.

También tengo otros juegos numéricos íntimos. Esos que me divierten solo a mí, pero que al final mi familia descubre y me llaman freaky.

Un ejemplo son los números primos.

Siempre me gustó todo aquello que tenía un aire de distinto. En el caso de los números, me encantan los números primos, porque son aparentemente feos. Para el que no lo recuerde, son aquellos que solo son divisibles por 1 y por si mismo. 2,3,5,7,11,13,17,19,23……

Entre mis juegos está usar estos números para todo. Por ejemplo, si subo el volumen de la música en el coche, lo dejo en un número primo. Lo mismo con los segundos del microondas al calentar algo. Y así podría seguir.

Al final creo que si cada uno busca en su vida, encontrará rituales, hábitos, manías, etc., a veces inconscientes y otras muy conscientes pero que no solemos confesar.

Yo estoy contento con las mías.

5 comentarios en “No solo cuento historias”

  1. si!! solo apariencia el contar por contar. Ya es ADN.
    A medida que me atrapaba tu relato aparecían recuerdos de mis propios “juegos” de contar.
    *Cuál es la letra que más se repite en tus relatos y cuales le siguen?.
    *Ahora, en pandemia, tendrás que contar los pasajeros que suben al avión, ya no se ocuparán todos los asientos, seguramente.
    Hace un tiempo vi una película italiana La soledad de los números primos (La solitudine dei numeri primi)
    Gracias Guille!
    Cada semana espero tu relato (será un TOC?!?)

    Le gusta a 1 persona

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